Seguridad y EPIs
Equipos de protección individual para el puesto de trabajo: 1.285 referencias repartidas en las siete familias de EPI que cubre el catálogo, con JUBA como marca dominante en protección de la mano y STEELPRO y STEELGEN en protección de la cabeza, facial, anticaídas y desechable.
Por dónde entrar: guantes de protección es con diferencia la familia más grande, con 616 modelos, y dentro de ella guantes anticorte reúne los 108 con resistencia al corte declarada. Después van protección ocular y facial con 81 referencias, protección térmica e ignífuga con 112, arneses y anticaídas con 68, protección química con 65, protección respiratoria con 30 y protección auditiva con 26.
Las tres categorías de EPI, que es lo que de verdad decide qué puedes comprar: el Reglamento (UE) 2016/425 clasifica cada equipo según la gravedad del riesgo del que protege. Categoría I son riesgos mínimos —rozaduras, productos de limpieza suaves, contacto con superficies calientes por debajo de 50 °C, luz solar— y el fabricante los autocertifica. Categoría II es todo lo intermedio, lo más habitual en industria y construcción, y exige examen UE de tipo por un organismo notificado. Categoría III cubre los riesgos que pueden causar daños irreversibles o la muerte, y además del examen de tipo obliga a un control anual de la producción: sustancias químicas peligrosas, atmósferas con falta de oxígeno, agentes biológicos, radiaciones ionizantes, calor por encima de 100 °C, frío por debajo de −50 °C, caídas de altura, descargas eléctricas, ahogamiento, cortes por sierra de cadena y chorro de alta presión.
La consecuencia práctica: un guante de jardinería y un guante contra riesgo químico no son el mismo tipo de compra. En categoría III hay que mirar el marcado concreto y el organismo notificado, no sólo el precio. Si buscas ropa que se ve pero no es EPI de categoría III, está en ropa de alta visibilidad; y el vestuario de trabajo completo, en industria y construcción.